Sexo, crimen y poder en el country: a 15 años del caso Norita Dalmasso solo condenaron a un periodista y el asesino sigue libre

A pocas horas de cumplirse 15 años del crimen de Nora Dalmasso, el caso que provocó un escándalo en la provincia de Córdoba, muchos detalles siguen siendo un misterio pero finalmente se conoció la fecha del juicio al viudo: Marcelo Macarrón se sentará en el banquillo de los acusados en la primera mitad de 2022.
 
De acuerdo a la acusación, Macarrón fue quien instigó el asesinato de su esposa por desacuerdos de pareja y económicos. Para ello, sospechan que contrató a un sicario, cuya identidad hasta el momento no se pudo revelar. Está previsto que en febrero del año que viene se sorteen los jurados populares, que excepcionalmente podría ser con 50 miembros, y que en marzo de 2022 arranque el debate por el que pasarán más de 250 testigos.
El asesinato de Nora, la mujer que cuando la encontraron desnuda y estrangulada con el lazo de su bata de baño en su casa del barrio privado Villa Golf tenía casi 52 años, salpicó a la política cordobesa y sacudió también la esfera judicial, principalmente por la cuestionada investigación que se llevó a cabo y por la detención de un pintor considerado después como un “perejil”, que nada tenía que ver con lo ocurrido y terminó sobreseído.
Nora Dalmasso tenía 52 años cuando la asesinaron en 2006. (Foto: gentileza Puntal).
Nora Dalmasso tenía 52 años cuando la asesinaron en 2006. (Foto: gentileza Puntal).
 
“En la requisitoria fiscal expuse todos los elementos, pruebas directas e indiciarias”, sostuvo el actual fiscal a cargo de la causa, Luis Pizarro, en diálogo con TN. De esta manera, explicó, la causa “alcanzó el grado de probabilidad exigido por la ley de rito” y se llegó al juicio.
 
Al ser consultado por las críticas que acumuló la investigación del crimen a lo largo de los años, Pizarro fue cauto y se abstuvo de opinar sobre el trabajo que hicieron los cuatro fiscales que lo precedieron. “Ellos actuaron en una instancia temporal distinta”, remarcó el funcionario judicial que, pese a haber cumplido con los todos los trámites en tiempo y forma tuvo que adaptarse a los que marcó la pandemia de coronavirus.
 
 
Un crimen, la coartada y la aparición del “perejil”
 
El enigma lleva una década y media y solo se sabe esto: Nora fue a cenar y a tomar algo con sus amigas, un grupo que se autodenominaba “Las congresistas”, volvió a su casa y horas después alguien la estranguló y simuló una escena sexual para desviar la investigación. Era el 26 de noviembre de 2006 y el esposo de la víctima, Marcelo Macarrón, se encontraba presuntamente jugando un torneo de golf en Uruguay.
 
Por la escena con la que se encontraron los investigadores, la primera hipótesis apuntó al desenlace de un juego sexual erótico y se puso sobre el tapete la vida íntima de la víctima y la de todo su entorno. Se señaló como sospechoso del crimen a un supuesto amante de Nora, un empresario francés al que no se le pudo comprobar nada.
 
Así la causa dio su primer giro y se alejó del círculo íntimo de la mujer asesinada para inclinarse sobre la hipótesis de un abuso sexual seguido de homicidio. Entonces el pintor Gastón Zárate, que había trabajado en la casa de los Dalmasso por aquellos días, fue quien se convirtió en el principal sospechoso. Pero era inocente.
El apoyo de los vecinos de Río Cuarto para  Gastón Zárate. (Foto: TN).
El apoyo de los vecinos de Río Cuarto para Gastón Zárate. (Foto: TN).
 
Con el paso del tiempo y el avance de la investigación, Zárate fue bautizado como el “perejil” del caso por sus propios vecinos de Río Cuarto y aunque estuvo imputado por el crimen ya fue sobreseído. Zárate recuperó su libertad, pero nunca se recobró totalmente de esa marca de “culpable” que le impusieron con el objetivo de cerrar rápidamente el caso.
 
 
“Me miran con recelo, como que yo tuve algo que ver con el asesinato de Nora Dalmasso”
 
“Me perjudicó en todo”, aseguró Zárate a TN, tras lo cual detalló: “Me gritaban cosas por la calle, no me daban trabajo porque la gente dudaba de mi”. Las puertas que antes se le abrían con confianza para que entrara a pintar a los domicilios de un día para el otro empezaron a cerrarse y tuvo que aprender, como él mismo lo describe, a “rebuscárselas solo”. “Ahora hago mudanzas, fletes, envíos, pero la verdad no nos pudimos recuperar”, se lamentó.
 
Aunque la mayoría de la gente actualmente lo trata bien, Zárate apuntó: “Cada tanto alguno me reconoce y me mira con recelo, como que yo tuve algo que ver con el asesinato de Nora Dalmasso”. Sin embargo, casi no la conoció. Al ser consultado por este medio sobre los días previos al crimen en los que trabajó para la familia, recordó: “Ella era muy buena con nosotros, el que era frío era el marido”.
 
Zárate sigue viviendo en Río Cuarto. “Nunca me fui y nunca me iría”, subrayó. En la actualidad, cuando escucha a alguien nombrar a la mujer asesinada siente pena. Pero no por él, a pesar de haber sido acusado injustamente, sino por la familia de Nora. “Me da pena que nunca encontraron al culpable, pienso que nunca se va a saber”, concluyó.
 
El hijo de Dalmasso estuvo cinco años imputado
 
Tras el sobreseimiento del pintor el caso volvió al punto de partida: la familia de Nora Dalmasso. Esto fue a raíz de las pruebas genéticas sobre las muestras extraídas de la escena del crimen, compatibles con el ADN Macarrón.
 
Facundo, el hijo varón de Nora, estuvo cinco años imputado en la causa hasta que el juez de Control de Río Cuarto, Daniel Muñoz, lo sobreseyó. La suya fue tal vez una de las hipótesis más delirantes que tuvo el caso: se habló de una perversión en el vínculo madre e hijo y de una pelea entre ambos que terminó en un supuesto abuso sexual del chico hacia su mamá y el asesinato. Pero tampoco esta teoría pudieron probar.
El viudo irá a juicio acusado de ser el autor intelectual del crimen de Nora Dalmasso.
El viudo irá a juicio acusado de ser el autor intelectual del crimen de Nora Dalmasso.
 
Por último la acusación se fijó en el viudo. Para el fiscal Luis Pizarro, actualmente a cargo de la investigación, el presunto torneo de golf que lo había sacado oportunamente de la escena del crimen para llevarlo a Uruguay, se trataba de una coartada.
 
“Marcelo Macarrón, con distintas personas, acordó dar muerte a su esposa y las motivaciones para la fiscalía están claras: desavenencias matrimoniales y cuestiones económicas de la pareja”, dijo Pizarro al elevar la causa a juicio en septiembre del 2019. Por su parte, los hijos de la pareja crecieron y siguen defendiendo al odontólogo de lo que creen “una persecución judicial”.
 
 
El único condenado, un periodista
 
En medio de todo ese derrotero judicial para identificar a un asesino que todavía hoy sigue suelto, el Tribunal Superior había condenado a Hernán Vaca Narvaja, director de la revista El Sur y docente universitario, a indemnizar a Valentina y Facundo Macarrón, los hijos de Nora, con 50 mil y 70 mil pesos respectivamente más los intereses por los supuestos daños y perjuicios ocasionados con sus artículos periodísticos.
 
Recién hace menos de un mes, a fines de octubre, un dictamen del Procurador Fiscal ante la Corte Suprema recomendó que el máximo órgano judicial del país revoque esa sentencia por considerar que el periodista no se excedió ni agravió a los Dalmasso en la publicación de notas.
 
“Lejos de pedir justicia, esta familia se pasó 14 años persiguiendo a un periodista”, dijo a TN Vaca Narvaja, contento con el nuevo dictamen a su favor. “Llegaron a tener 7 abogados para litigar conmigo, me embargaron la casa y hasta me quisieron hacer una pericia psiquiátrica”, enumeró.
 
En diálogo con este medio, el periodista narró que durante más de una década fue víctima del acoso judicial. “Decían que estaba obsesionado con la familia Macarrón”, manifestó Vaca Narvaja, y destacó: “Pero mientras me perseguían a mi les prescribió la causa”.
 
Para él, lo que le ocurrió “es una foto de lo que fue el caso Dalmasso”. Una muestra más, dice, del “vergonzoso Poder Judicial de la provincia de Córdoba”. Cerca ahora del tan postergado juicio a Macarrón, Vaca Narvaja dijo: “La verdad en Río Cuarto la sabemos, pero no creo que haya condena”.
La nueva vida de Facundo Macarrón
 
Cuando asesinaron a su mamá Facundo tenía 19 años y estaba estudiando la carrera de Derecho. Ahora, con 33, reconoció en la única entrevista que brindó a los medios que todavía no puede “borrar las heridas” que le causó todo lo que ocurrió.
 
Actualmente, el joven que vivió una temporada en los Estados Unidos y después en París, donde hizo un Máster en Derecho, es un destacado diplomático que se desempeña como jefe de Sección Consular, Política y Cultural de la embajada de la Argentina en Egipto.
La familia Dalmasso. (Foto: gentileza Crónica).
La familia Dalmasso. (Foto: gentileza Crónica).
 
“Mi imputación tuvo una clara motivación desde el peor de los prejuicios que lamentablemente al día de hoy subsiste en algunos despachos de los tribunales: como un acto de homofobia, pensar que por mi sexualidad ‘había algo raro’. Si no era yo, era mi ambiente gay, con supuesta tendencia hacia el delito. Fácil de explicar en una sociedad que para ese entonces no era tan abierta o comprensiva como es hoy”, le dijo al periodista Rodolfo Palacios.
 
 
Qué pasó con Valentina Macarrón, la hija mujer de Nora Dalmasso
 
La hija de Nora, Valentina Macarrón, se encontraba en Nueva York en el momento del crimen. Había ido a Estados Unidos en un viaje de intercambio y tenía 15 años.
 
Valentina creció lejos de las cámaras y de la exposición que afectaron tanto a su padre como a su hermano mayor.
 
En 2012 se recibió de “profesional gastronómico” en la escuela de cocina Azafrán de Río Cuarto y, a partir de ese momento se dedicó a estudiar nutrición.
 
De su padre heredó la pasión por el golf, deporte del que se consagró tres veces campeona en el certamen anual que se realizaba en su ciudad natal.
 
 
Sexo, poder y flores en la tumba de Nora Dalmasso
 
Llovía torrencialmente en Río Cuarto el día que encontraron el cuerpo de Nora sobre la cama como si recién hubiera salido de bañarse. Una bata de seda, un toallón y un jean habían quedado desparramados entre el baño y el pie de su cama. Ella estaba desnuda y tenía un lazo alrededor del cuello. Estaba muerta.
 
En la investigación por el asesinato de Nora Dalmasso se dijo y se dirá de todo. Un ajuste de cuentas, tráfico de drogas, interna política y hasta se pusieron bajo la lupa los hábitos sexuales de la víctima. ¿Nora engañaba a su marido?, ¿Macarrón la engañaba a ella? Durante meses los supuestos amantes que fueron apareciendo de uno y otro lado no hicieron más que aumentar el morbo de los curiosos.
 
El próximo viernes 26 de noviembre, cuando se cumplan los 15 años del crimen, la causa prescribirá para otros eventuales acusados por el hecho, a excepción del viudo. “No prescribe para Macarrón, porque se interrumpió la prescripción con la requisitoria, o sea que al menos 13 años faltarían para que prescriba para él”, aclaró el fiscal Pizarro a TN.
 
El año próximo, la Justicia definirá si instigó o no el asesinato de su mujer, o no. Pero nada se sabe de el o los autores materiales que, aún si en algún momento se los pudiera identificar, ya no podrán ser juzgados porque para ellos el delito habrá prescripto.
 

Mientras tanto, los restos de Nora están en un cementerio privado sobre una ruta próxima a Villa Golf. Dicen que nadie se va de allí sin pasar por su tumba, como si formara parte de un circuito turístico. Nunca le faltan flores, pero sin Justicia no descansa en paz. /TN

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